2 de junio de 2015

Dos billetes de ida y nada en la maleta (Parte 10)

El domingo despertó con una incesante y ruidosa lluvia sobre Nottingham. Fabián llevaba despierto desde muy temprano, algo no le dejaba estar tranquilo. El joven, al ver que aún era pronto, decidió levantarse y bajar a la primera planta. Como hacía todos los días, tomó un té con leche en el jardín de la casa mientras se informaba de lo acontecido en el mundo con su móvil. 
A pesar de la lluvia, no hacía frío, pero la humedad hacía que tardase poco en volver a entrar, ya que le era difícil respirar.

Al poco tiempo Daniel se despertó, y descubrió a su amigo fuera. El joven notó algo raro a Fabián. Le preguntó y le contestó que todo era causado por Lara, la misteriosa joven compañera de Diana. No sabía concretamente qué le causaba ese pesar, sólo sabía que encontrársela en todos sitios significaba algo. 

Cuando se despertaron Diana y Giulia, tras un corto desayuno, empezaron a planear la salida a Londres: sería el miércoles y jueves de la siguiente semana, días de fiesta en Reino Unido. Mirar trenes, estancia en la capital y horarios volvió locos a los 4. Cuando ya estaba todo bien atado, Diana llamó a Lara para juntar el dinero y pagarlo cuanto antes, así se aseguraban tranquilidad hasta que llegaran a Londres. Por suerte, tanto el tren como la estancia salieron muy baratos, ya que en esas fechas y sólo por dos días la gente no solía moverse. Londres estaba a un tiro de piedra.


La joven llegó a casa de Daniel y de nuevo Fabián se sintió raro al tratar con ella, el misterio estaba en el aire. Tras pagar la escapada, tomar unas cervezas y volver a hablar de la vida como la noche anterior, los 5 jóvenes comieron juntos. Esta vez, como agradecimiento, Lara invitó a Fabián, Diana, Giulia y Daniel a cenar la noche antes de partir hacia Londres, es decir, dentro de dos días. Lara ya era una más para los 4, y los 4 lo eran al igual para Lara. 

Ya era algo tarde y tanto Lara como Giulia se fueron a sus respectivas casas. Para la última sería una de las últimas veces que volvería a su apartamento, ya que se quedaría definitivamente a vivir con Daniel, Diana y Fabián en la siguiente semana.

Al marchar ambas, Diana, Daniel y Fabián siguieron limpiando la casa, ya que aún había mucho polvo, sobre todo en la planta de arriba. Según les dijo el propietario de la casa, esta llevaba sin limpiarse desde hace unos dos años, y eso hizo mella tanto en la casa como en los tres amigos, que acabaron hartos. Por suerte, el tiempo pasó lento y, tras dejar la casa suficientemente limpia, cenaron algo y vieron un rato una película en la televisión. 
Las últimas horas de la primera semana de Fabián y Diana en Nottingham pasaron rápidas.

Sigue aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario