6 de junio de 2016

Dos billetes de ida y nada en la maleta (Parte 12)

Antes de partir el día siguiente hacia la capital del país había que afrontar otro largo día, un martes que amaneció soleado aunque con sensación de mucho frío en Nottingham. Los 5 amigos tenían planes muy distintos, desde pasarse por la estación para recoger los billetes hasta comprar una nueva maleta. Daniel y Fabián debían ir al supermercado hasta las 5, algo más tarde de lo normal. Diana debería de ir a los campos de entrenamiento del Forest a ver a unos jóvenes que querían una plaza en el equipo y Giulia iría como todos los días al despacho en el bufete. Por su parte Lara tenía hoy el día libre.

Fabián y Daniel partieron muy pronto al supermercado, ya que la noche anterior recibieron la llamada del señor Gillingham diciendo que hoy llegarían varios pedidos atrasados, debido ésto a una huelga de transportistas, por lo cual deberían de colocar todo en su lugar antes y durante la apertura en ese día. Mientras tanto Diana marchó con el autobús hasta los campos de entrenamiento del equipo a las afueras de la ciudad para empezar su día de trabajo. Allí le tocaba evaluar y hacer unos estudios sobre dos jóvenes procedentes de las categorías inferiores del Oldham Athletic y después remitíselos a la señora Lansbury para decidir si eran contratados por el equipo. Las horas pasaron rápidas entre el fin de la prueba y acabar de hacer los informes ya en su oficina en el estadio. Tras esto, Diana quedó con Lara para comer. La joven se había pasado por la estación esa mañana a recoger los billetes, y después de comer las dos se irían a comprar una nueva maleta, que compartirían en el viaje a Londres.

Daniel y Fabián salieron del trabajo a las 5, la hora perfecta para llegar a casa, comer algo y hacer tranquilamente la maleta. Aparte esa tarde habían quedado con dos compañeros del trabajo, Danny y Fred, para jugar al baloncesto en las pistas que había cerca de la casa de los dos amigos. Tras dos horas jugando con ellos, desistieron en seguir, ya que se había puesto a llover sobre la ciudad.
Tras acabar y dirigirse hacia casa, Fabián recibió la llamada de Diana: Giulia acababa de comunicarle que debería ir a Italia al día siguiente por un problema familiar, lo que significaba que en un principio el pequeño viaje a la capital tendría que aplazarse. Pero todo en esta vida, excepto la muerte, tiene solución...

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