8 de octubre de 2017

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Queridos amigos de Los Relatos Del Ayer.

Os informo que he decidido borrar los posts relativos a mis relatos de "Dos billetes de ida y nada en la maleta", ya que he pensado en continuarlos, unirlos y acabarlos para poder editar un libro con todos ellos en cuanto me sea posible.

Siento que algunos no hayáis podido leer los 12 capítulos que hasta ahora había publicado: al principio empecé este relato para divertirme, para escribir sobre algo pero, al releerlo varias veces he visto que mejorando algunas cosas puede llegar a ser algo grande en un tiempo.
A los que me habéis leído y me habéis apoyado porque os ha gustado, os doy las gracias.

El blog seguirá funcionando pero a partir de ahora sin esta serie de relatos.

Un saludo a todos.

20 de agosto de 2017

Cuando todo se descontrola.

Hace pocos días vivimos en España el peor atentado terrorista desde el del 11 de marzo de 2004, casualmente causado por los mismos personajes, esos que se deben a una rama extremista de su religión, esa cuyo nombre significa paz.

Tras saber quiénes fueron los artífices de la masacre en las Ramblas y en Cambrils, muchos empezaron, de nuevo, a renegar de todo musulmán con el que se cruzaba por la calle, que veía en una tienda. Un alto porcentaje de los creyentes islámicos no tienen nada que ver con los terroristas que causaron el incidente, que piensan que deben su vida a dios y que para contentarlo tienen que recuperar la tierra que un día fue suya y matar a todo aquel que no vea su religión como la verdadera.

La mañana siguiente al atentado varios individuos de organizaciones de la extrema derecha española reventaron varias manifestaciones en contra del terrorismo islamista, así como también alguna concentración antifascista en varios lugares de nuestro país. Hoy nos hemos levantado con la noticia de que una mezquita ha aparecido con pintadas en contra de los musulmanes.

¿No ha llegado ya la hora de manifestarse en contra de la violencia islamista todos unidos? Parece que algunos, los más atrevidos, se esconden tras sus pasamontañas y con nocturnidad y alevosía realizan actos como los que acabo de describir. También en estos días hubo varias concentraciones de ciudadanos musulmanes expresando su repulsa ante tales actos que, por supuesto, también fueron reventadas por esa otra gente, que es si caba hasta más extremista que los que causaron la masacre en Cataluña.

No os voy a aplaudir ni a dar las gracias, solo os voy a decir que no todos son así ni todos van a haceros daño. El islam es una religión de paz, y no solo por no ser la vuestra no tenéis por qué generalizar y espetar que todo musulmán es terrorista. Porque quizá, solo quizá, los terroristas seáis vosotros.

(20/08/2017)

18 de junio de 2017

Recomendación: Mis pubs en Londres

Muchos de los que me leéis aquí sabéis de mi predilección por Londres, y que si por mi fuera, estaría siempre allí, pero por ahora no puedo hacerlo. Cuando estoy allí suelo ir a distintos locales a comer y fundamentalmente a beber, en los que me encuentro genial por el trato de la gente del sitio y por lo bueno del servicio. Los tres locales que os presento están en distintas zonas de la ciudad pero no tienen pérdida.

Número 1 - The Red Lion (Westminster)



Dirección: 48 Parliament Street.

Parada de metro más cercana: Westminster, estación de las líneas Circle (amarilla), District (verde) y Jubilee (gris) .

Web del local.

Mi puntuación:

Comida: 4/5
Bebida: 5/5

Por qué me gusta el local:

The Red Lion es uno de esos locales con encanto en Londres. Además de estar en el mismo lugar desde el año 1434 (sí, desde el siglo XV) el local está totalmente anclado en el pasado, con un estilismo similar al de la casa de los Roper o a la del videoclip del tema 'I Want To Break Free" de Queen. En la planta baja tienen un pequeño salón que está destinado, fundamentalmente, para beber. Tienen cerca de una quincena de cervezas distintas y otros tipos de bebidas. Los precios en las pintas son bastante buenos (yo siempre suelo ir al menos un par de veces cuando marcho a Londres, pidiendo alguna Ale o alguna IPA, las mejores). Arriba tienen otro salón que está destinado para comer. Todos los días tienen una amplia carta con platos británicos además de otros como hamburguesas y sándwiches. Los precios, al igual que en la bebida, son muy razonables, sobre todo, estando donde está. Si quieres pisar y beber en el local donde lo hicieron personalidades como Dickens o Churchill, este es tu pub.

Número 2 - The Duke Of Wellington (Notting Hill)



Dirección: 179 Portobello Road.

Parada de metro más cercana: Si váis a visitar el Portobello Market un sábado, la mejor estación es Notting Hill Gate (Líneas Central (roja), District (verde) y Circle (amarilla). Si váis otro día que no sea sábado, lo mejor es bajaros en Ladbroke Grove (al final de la zona del mercado, líneas Circle (amarilla) y Hammersmith & City (rosa).

Web del local.

Mi puntuación:

Comida: 5/5
Bebida: 5/5

Por qué me gusta el local:

Además de estar donde está (el epicentro de Londres los sábados), el sitio es enorme y tienen al menos 20 camareros, todos muy jóvenes, lo que la verdad se agradece. Si váis el día del mercado, recomiendo ir sobre las dos aunque sea para tomar una pinta. Tienen una variedad de cervezas todavía más grande que en The Red Lion (muchas de ellas locales y artesanas, a un precio genial), y además la carta de comida está muy bien. Lo mejor de este local es que tienen menú vayas a desayunar, a comer o a cenar, además de un menú especial de sábado o domingo, todos con un excelente precio. A este local van muchos turistas pero todavía no está muy masificado y tanto las pintas de cerveza como las raciones de los menús son bastante buenas. A mi me gustó mucho este sitio y siempre que voy intento volver.

Número 3 - The Albany (Regent's Park)




Dirección: 240 Great Portland Street.

Parada de metro más cercana: Great Portland Street (Líneas Hammersmith & City (rosa), Circle (amarilla) y Metropolitan (violeta).

Web del local.

Mi puntuación:

Comida: 3/5
Bebida: 5/5

Por qué me gusta el local:

Sencillamente, porque fue mi primer pub en Londres. Está muy cerca del centro en bus y metro y es muy grande. Por lo que sé, lleva muchos años allí y como en los otros dos, también ofrecen comida además de bebida. Aquí la variedad de cervezas es impresionante, todavía más grande que en los otros dos. La carta de comida es muy extensa, además de existir otra carta de hamburguesas y de sándwiches (mi recomendación, el de ternera y queso con mostaza, impresionante). Puedes comer o cenar por menos de 10 libras, es relativamente barato para lo que es Londres. El local tiene mesas altas, mesas bajas y toneles, además de la barra, y lo bueno es que siempre hay sitio. En días de partido merece mucho la pena estar dentro: los aficionados con dos o tres copas encima mejoran mucho el ya de por sí buen ambiente del local.

Seguro que cuándo vosotros vayáis haya algún local que os guste más. Aun así, os recomiendo encarecidamente ir a estos tres.

14 de mayo de 2017

Y quizá, solo quizá, no pasase nada.

Pero, ¿y si me fuese?

Me podría ir.

Y quizá, solo quizá, no pasase nada.

Tal vez acierte y me vaya mejor que aquí.

A veces pienso que sería de mi vida si viviese fuera de mi país.
Irme, si, vale. ¿Pero cuándo? Pues como todo quisqui con algo de cabeza en este país, cuando acabe la carrera. Esa carrera que aunque parece que te está aportando y te podrá aportar un buen futuro, no vale ni valdrá para nada a no ser que tengas un contacto que te coloque y te dé un puesto de por vida.

Muchos sabréis cual es mi destino preferido, que quizá en un tiempo, si quisiera irme, tenga que cambiar. 
Londres siempre ha sido para mi una ciudad libre (al menos con una mayor libertad de la que gozamos los jóvenes en España), cosmopolita, con mucho que ofrecer y sin duda el futuro para gente joven como yo, que buscamos un nuevo punto de vista en nuestro futuro y nuestra vida. Sueldos altos, buen estilo de vida, un territorio (hablando de todo Reino Unido) sin duda más civilizado que España. Todo el mundo últimamente se está marchando allí, parece al menos que solo para cambiar de aires ya que, por desgracia, algunas cosas echan para atrás: el aparente odio al extranjero, la violencia por la multietnicidad existente o el mal trato laboral simplemente por tener un pasaporte distinto al británico. Por ahora solo he podido visitarla para estudiar y para disfrutar como turista. Pero sé que llegará el momento de sentirla mía (si no la siento ya tras 5 veces habiéndola visitado).

Ahora ni se me ocurriría irme como quería hacerlo hace un par de años. Con lo que se viene allí dentro de muy poco, sería impensable, cabría decir que sería un suicidio, pensar estar un tiempo en la capital imperial, ir sin un contrato laboral, al menos si quieres vivir bien y no estar allí de regalo pagando todo de tu bolsillo. Todos esperamos que nada se desmadre allí con el proceso de salida de la UE, pero si pasase, podemos ir olvidando de irnos como no sea de turismo o, como he dicho ya antes, sin una hojita en la que ponga que vas a trabajar en esto o en lo otro en territorio británico.

Y tras esto piensas: ¿qué vas a hacer si en tu país te tratan peor que a un cubo de basura? Pues te buscas la vida, como sea. Alguna forma tiene que haber, esa forma que te ayude, aunque sea, a pagarte una habitación con baño y un plato de comida al día, siendo hasta demasiado si se da el caso. Lavando platos, sirviendo mesas, picando asfalto en una obra.

Parece que te lo has ganado, que tras estudiar 4 años en el mejor de los casos te dan de opción o eso o quedarte en tu casa viendo la televisión y convirtiéndose poco a poco en un ermitaño. Pero, ¿qué vas a hacer? Buscarte la vida, sí. Parece fácil, está sobre el papel: empezar a andar, cogerte un tren, un avión o arrastrarte por el suelo para llegar a lo prometido, a eso por lo que te has estado cuatro años chapando. Porque resulta que no es suficiente tu formación.

También hay otra opción, algo más al sur, que seguramente sea la final, pero prefiero no adelantarme a nada.

Porque ahora resulta que no eres nada.
Ésto no es lo que nos habían prometido.

Y quizá, solo quizá, no pasase nada.